Chicas chinas: ¡no se acuesten con extranjeros!

Erika Oliva

Chinese woman please don´t sleep with foreigners, es el titulo en inglés de un controversial artículo que circula por las redes sociales y foros de la comunidad china.

Escrito por la esposa del afamado profesor de inglés Yu Minghong, fundador del New Oriental Education & Technology Group Inc, en la universidad de Beijing, el texto exhorta a las jóvenes chinas a mantenerse alejadas de los xtranjeros (principalmente americanos) cincuentones, panzones, horribles y/o pobretones que mediante engaños consiguen llevarlas a la cama, o mucho peor, casarse con ellas y arruinar sus vidas.

De primera instancia y en plena era de la emancipación de la mujer a nivel mundial, no termina de extrañar el punto de vista realmente indignado de la señora Yu que apunta a mostrar a las jóvenes chinas como criaturas carentes de sentido común, quienes caen en las redes de laowais que las utilizan como diversión sexual.

El artículo deja entrever una problemática que no solo existe en China, y que sin embargo nos dice mucho sobre sus valores y condiciones sociales.

El primer punto a analizar en este artículo es la manera tan despectiva con la que se refiere a los extranjeros varones. Los califica  como inútiles que no pudieron encontrar empleos en sus países,  jodidos que a lo mucho pueden aspirar a sobrevivir con un empleo más o menos pagado de maestros de inglés.

Estos hombres, según ella, de ningún modo pueden compararse con los hombres chinos encargados de preservar las tradiciones matrimoniales del país, buenos esposos  y excelentes amantes, incluso para las mujeres extranjeras.

En estricto sentido nacionalista,  no puede ser bien visto de ninguna forma que los extranjeros se lleven a las mujeres que son, por derecho, de los ciudadanos nacionales en pro de preservar la raza.

En cambio, si alguna mujer extranjera está interesada en algún hombre chino, entonces sí, no hay ningún problema porque hay bastantes para todas.

Es pues, la cuestión de preservación cultural y racial, el principal problema que aqueja a la señora Yu. Es una mujer tradicionalista que ve como las mujeres de su propia raza se enredan con extranjeros simplemente por estatus, reconocimiento sexual, e incluso el enaltecimiento de la cultura de los estadounidenses.

De acuerdo con el sociólogo Yu Hai, profesor y estudioso de la universidad de Fudan, existe una larga tradición de discriminación en China que se liga directamente con el  “estatus” y que crea una atmósfera propicia para la discriminación racial.

El profesor señala que perviven en China sentimientos muy fuertes de discriminación y rencor hacia los extranjeros (se les llama ‘diablos blancos’), al tiempo que se relaciona la piel blanca con la superioridad social.

De acuerdo con el profesor existe en China  aversión hacia la piel negra,  puesto que se la relaciona con África, la hambruna y las pestes.

Entonces, no es de extrañar que, por presión social indirecta, una jovencita china de  17 años ande por ahí del brazo de un  espantoso extranjero blanco nada más por sentirse superior o tener unas fotos para subir en su facebook y ser la envidia de sus amigas.

Una relación “amorosa” internacional resulta complicada puesto que implica necesariamente  dos factores. Por un lado, existe la relación encaminada directamente al descubrimiento y satisfacción sexual, y por el otro, la búsqueda del matrimonio en pro de obtener una nacionalidad y cambiar de país.

Hay que comprender de primera instancia, que los hombres solteros siempre buscarán “experiencias nuevas” con mujeres extranjeras: asiáticas, latinas o europeas.

 En realidad no importa en tanto sean percibidas como “lo diferente”. No hay que entrar mucho en la estereotipación, pero en términos generales es así.

Últimamente, las firmas publicitarias de renombre, han optado por utilizar mujeres con rasgos orientales en sus campañas, dotándolas de una fuerte carga erótica.

Es entonces en gran parte debido a los medios masivos que las mujeres chinas  son vistas  como provocadoras del deseo sexual y sin duda, una fantasía recurrente en muchos hombres occidentales.

De igual manera las jóvenes en edad sexual se sentirán atraídas por tener experiencias con hombres de otras nacionalidades, nada más que por confirmar su estatus elevado de féminas atractivas.

También es cierto que tratando de salir del país, las jóvenes chinas pueden casarse con un extranjero por pura ambición. En un foro de internet puede encontrarse la historia de John, un norteamericano que contrajo nupcias con una joven china y se la llevó a los Estados Unidos.

Ya estando allá, ni tarda ni perezosa se consiguió trabajo en una ciudad retirada y poco a poco se fue alejando de él, al punto de ya casi  no verse y darle largas al asunto de tener hijos. El hombre pide consejo por la red e incluso se pregunta si ella estará viendo a alguien más.

El problema real es determinar si la apertura  sexual es un asunto no ligado directamente a los derechos humanos y sexuales, sino a los intereses sociales, en los que las mujeres chinas se sacrifican sexualmente en pro de un mayor reconocimiento y de escalar unos cuantos peldaños en la  pirámide del estatus social que, a fin de cuentas, le representa un mayor poder que se traduce en valor y autoestima. 

La señora Yu expresa un punto de vista que parece revelar la preocupación cultural de un pueblo ante una problemática social en los términos equivocados de los extranjeros malvados contra los chinos  buenos. Las tradiciones son altamente heridas mediante la emancipación  sexual de la mujer y el atentado contra la preservación  de la pureza de la raza.

El texto propone cuestiones interesantes escondidas en la truculenta redacción de la señora Yu. El texto bien podría titularse Hombres Extranjeros: por favor no duerman con mujeres Chinas (los podrían estar usando para salir del país), Mujeres Extranjeras: ¡por favor duerman con hombres chinos! (tenemos muchos), o bien: Ciudadanos Chinos: ¡Saquemos a los sucios americanos de China! (guardemos los empleos de profesores de inglés para la gente de mi esposo).

Como generalizar nunca resulta la opción más sabia en este tipo de polémicas, el contrapunto está expuesto en el libro Chinese woman in Love and Marriage, de la escritora Dan Xiao Yan Li, que es prácticamente una guía para que las relaciones interculturales puedan funcionar bien.

La escritora trata de mostrar como son los valores de las mujeres chinas actualmente y su postura ante el amor, las costumbres matrimoniales, el sexo y las tradiciones occidentales.

También pretende servir de guía para tener una mejor comunicación de pareja entre diferentes culturas y hasta descubrir si en una relación existen sinceridad y buenos sentimientos.

Para leer el artículo completo en inglés entrar a

http://www.cnngo.com/node/60620

Los motivos del artículo

Orquídea Fong 

Según narra la señora Yu en la introducción a su exhorto, fue el ver a un joven “flor” china acompañando a un vagabundo blanco que revolvía la basura lo que la motivó a ahondar en la cuestión. 

Las burlas de una amiga francesa hacia esa joven, dice, la hirieron muy profundamente en su “honor de persona china”. De ahí, dice, se decidió a hacer un acercamiento “científico” al problema con varios objetivos:

 Primero: hacer saber a todo el mundo la “fea verdad” sobre los extranjeros.

Segundo: llamar a la acción a todos los chinos, para que “podamos hacer ver a nuestras mujeres que el mundo no gira alrededor de los hombres extranjeros”. 

Tercero: analizar porqué los hombres extranjeros se están llevando a las mujeres chinas, pero los hombres chinos no tienen tanto éxito con las mujeres blancas.

 Cuarto: Descubrir lo que las mujeres blancas quieren, para así, ayudar a los hombres chinos a hacerse más atractivos para ellas.

Según la autora, sólo los  fracasados llegan a probar suerte en China y por el sólo hecho de ser extranjeros, deslumbran a las jóvenes y fácilmente las llevan a la cama.

Al parecer, muchas chicas creen que todos los extranjeros tienen dinero. A eso contribuye el hecho de que un dólar rinde mucho en China.

 De ahí que jóvenes educadas, se enreden, así sea por una noche, con hombres que en sus países son unos verdaderos “perdedores”. 

La autora no está tan equivocada  en considerar esto un verdadero problema social.

No por la cuestión del honor, que es lo que a ella le duele (aunque también advierte sobre la transmisión del VIH, es verdad), sino porque en China hay escasez de mujeres y los hombres chinos sufren mucho para poder casarse. 

Hombres chinos de valía pierden su oportunidad ante una joven, por el sólo hecho de ser chino, según dice. 

Por ello, la autora insiste en hacer ver a las jóvenes que el estar con un extranjero no les resolverá la vida. Y que deben valorar a los buenos hombres de su país.

Y aconseja: “si te entregas por amor, qué bien, lucha por tu amor. Si te entregas por dinero, asegúrate de que ese sujeto realmente tenga dinero. Usualmente no lo tienen. No seas tonta”.

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3 comentarios to “Chicas chinas: ¡no se acuesten con extranjeros!”

  1. Bueno que te puedo decir, la verdad hay de todo en todos lados, te cuento que recientemente tengo algo con una china que acaba de llegar al pais, medio habla ingles, me gusta y todo, pero aun no puedo ver claras sus intenciones, claramente le gusto, pero tal vez ella anda buscando com quedarse en el pais haha, pero no se como digo hay de todo, pero que me enganen dificilmente.
    Gracias

  2. yo no pienso lo mismo ya que a mi me gusta la cultura china y sus mujeres me gustaria tener una como esposa ya que ellas son muy cuidadosas con sus maridos

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