Buscando la inmortalidad

Gloria Estela Varela Porras

Hablaremos hoy de un tema muy importante y controvertido por el que se ha manifestado interés en muchas partes del mundo y  respecto al cual recomiendo mantener una mente abierta, ya que con esa actitud es como han llegado los hombres de ciencia a los descubrimientos más asombrosos y logrado los resultados más sorprendentes. Por ejemplo, recordemos las maravillosas novelas de Julio Verne, en las que imaginó el submarino, el globo y algunas cosas más que mucho tiempo después se hicieron realidad.

Recordemos los temas de la ciencia ficción en donde se habla, para citar un caso, de viajes al espacio, de máquinas del tiempo que en una época eran increíbles  y sobre las cuales el físico Stephen Hawking ha declarado que su construcción es posible, teóricamente hablando. Desde luego tenemos también el programa espacial de la NASA y una estación en el espacio…

Pero vayamos al grano aunque lo toquemos por partes. Como lo referente a la Alquimia además de discutible es complicado, entraremos en explicaciones detalladas tratando de aclarar lo más posible los conceptos básicos:

El taoísmo, (que ha tenido importante influencia no sólo en la cultura china) es, como palabra, derivada de un caracter de este idioma que se lee Tao o Dao y  etimológicamente suele ser interpretado como “vía” o “camino”, aunque más bien podría entenderse como “intuición, sensibilidad, espontaneidad, vida” o de manera más abstracta como “sentido”. Su meta es la realización de la Unidad, que ésta se revele en las profundidades del Ser.

Si hablamos del Taoísmo a través de la historia, nos encontramos que en sus inicios éste era un conjunto de creencias que nacieron de la primitiva espiritualidad china y siberiana, que eran naturalistas, complementadas más tarde con la filosofía de Lao-Tsé—que se encuentra en el Táo Té King (El Clásico de la Vía y su Poder, o del Camino y su Virtud). Este libro es el  más reconocido de todos de toda la literatura taoísta. Se calcula que existen 1390 libros de Taoísmo de diferentes autores, en la llamada Colección Taoísta Zheng.

En el siglo III A.C., el taoísmo se convierte en religión y un siglo más tarde, es ya  un grupo religioso bien organizado. Actualmente presenta influencias de otras filosofías como el Budismo y el Confucianismo.

La Alquimia Taoísta

El  objetivo más importante de la Alquimia china fue la búsqueda de la píldora de la inmortalidad y la juventud eterna a la que le llamaron “Chin Tan”. 

En la primera época de la Alquimia se confiaba en encontrar los ingredientes para su elaboración en forma externa, (La Alquimia externa waidan recibió el nombre de Jindanshu  «técnicas del oro y del cinabrio») buscando en una de las islas en donde se suponía que vivían los inmortales. Existían tres de estas islas de acuerdo a la leyenda, las que recibían los nombres de P´en-Lai, Fang Chang y Jenchou y también se habla de otra isla a la que se llamó Mu y que algunas personas relacionan con  Lemuria.

Se conoció otro tipo de Alquimia, la Alquimia interior o interna: neidan: Jindan pai beizong  o Quanzhen y Jindan pai nanzong   que se dividió en dos grandes corrientes de Alquimia Interior conocidas como «del Norte» y «del Sur». Esta Alquimia se esfuerza por trasmutar las energías internas del cuerpo humano en energía espiritual, en unidad y sabiduría. Pretende armonizar las energías Yang, Yin para obtener el saber superior que es como un loto que espera impaciente a que lo abramos dentro de nosotros. 

Este es el modelo de una alquimia secreta que implica la práctica sexual real o simbólica. El cuerpo se concibe como un templo viviente y el objetivo es perfeccionarlo  para convertirse en algo más que humano absorbiendo energía de la pareja o de la parte opuesta al sexo del individuo (si es mujer de su parte masculina y si es hombre de su parte femenina)  También se considera posible crear un embrión inmortal que madura en el vientre y se libera por la coronilla como cuerpo solar. Esto se supone que  es la tan buscada  victoria sobre la muerte.

Lao Tsé fue deificado como dios taoísta -un “inmortal”-, encabezando un enorme panteón de héroes folclóricos, generales famosos y sabios, todos los cuales alcanzaron la inmortalidad según el mito.

A la Alquimia Interior en China se le denomina el arte del amarillo y el blanco (por el oro y la plata o sus sustitutos).

Oro, plata, magia e inmortalidad

La tradición habla que la alquimia surge hacia el año 3000 A.C., aunque esto no es comprobable. Existen datos que nos podrían llevar al siglo VI A.C. Sin embargo, el primer informe escrito acerca de la alquimia lo encontramos en el libro llamado Shih Chi (Notas Históricas) redactado por Su Ma Ch´ien que vivió sobre los años 163 a 85 A.C. durante el periodo de la Dinastía Han (Siglo I A.C.) cuando la alquimia estaba muy extendida en China. 

En el Shih Chi se consigna que en dicha disciplina además de la transformación de metales no preciosos en oro y plata, también se estimaba y trataban todas las formas de magia y encantamiento. Fuentes de cronistas de la época, nos cuentan que los alquimistas pretendían ser capaces de reconocer emisiones gaseosas del cuerpo humano, con las cuales podían adivinar el futuro.

Wei Po Yang (alquimista chino que llegó al mundo en el año 120) dedicó su vida a obtener la inmortalidad y se cuenta que con sus investigaciones y experimentando en sí mismo logró alcanzarla. El tratado taoísta del siglo II d. C. denominado Wei P´o Yang (escrito por el alquimista del que estamos   hablando) se considera la obra más antigua de la alquimia china. Este libro trata sus secretos, además de ocuparse del “Elixir de la Inmortalidad”. 

El alquimista chino mas conocido es Ko Hung (284-361 d.C.) el cual utilizaba el seudónimo  “Pao-P´u-tzu” y que publicó una extraña obra con este mismo nombre. Expuso de manera extensa y exhaustiva el sistema para la transformación de metales, como por ejemplo el cambio del plomo blanco en uno rojizo o al revés, y la fabricación del “Elixir de la Vida”. También mencionó una tintura dorada a la que denominó “Chin-Ye” que se podía comparar con la tintura Auri utilizada en la alquimia occidental.

Durante las Dinastias T´ang  y la Sung , la alquimia gozó de protección y aprecio por parte de los Emperadores. El alquimista más conocido en ese periodo fue Chang Po-tuan el cual redactó un libro con el titulo de Wu-chen p´in (Tratado sobre la Alquimia) en el que comentaba muy extensamente el secreto arcano del que el llamaba “El Elixir Interno y Externo”.

Al empezar la Dinastía Yuan (1279-1368) bajó la reputación de la Alquimia y los alquimistas se limitaron a comentar los escritos difíciles de comprender. A partir de la Dinastía Ming, los alquimistas desaparecen de la corte del Emperador y se refugian en las montañas.

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